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Un molino con 30 años de arte
La galería Es Molí, en la carretera de Sant Miquel, cumple este año su treinta aniversario, para lo que exhibe una muestra colectiva de sus fondos que permanecerá hasta el 31 de enero. Su fundador y director, el francés Joël Roger, explica la experiencia que han significado estas tres décadas como referente del arte que se produce en la isla. Está especializada en pintura y escultura. EIVISSA | PEP RIBAS La galería Es Molí, en la carretera de Sant Miquel, celebra este año su treinta aniversario. Situada en una casa payesa de Santa Gertrudis, junto a la carretera de Sant Miquel, que en su día albergó un molino de harina, es actualmente la sala de arte en activo más antigua de la isla y un referente del movimiento artístico insular durante las tres últimas décadas. Por ella han pasado unos 50 artistas, la gran mayoría de los cuales viven y producen en la isla, a pesar de contar con renombre internacional y exponer en el extranjero. La galería Es Molí fue creada en 1978 por Joël Roger, un francés que había decidido desprenderse de las dos salas que regentaba en París, una dedicada a la venta de arte moderno y otra que exhibía antigüedades, y trasladarse con toda la familia a la isla de Eivissa, donde pasaba sus vacaciones tres veces al año, desde 1973. Compró la casa, que conserva aún la maquinaria de madera del molino en perfectas condiciones, y la adaptó para sala de exposiciones. «Al principio aquí también nos dedicábamos por una parte a las antigüedades y por otra al arte contemporáneo, pero con el tiempo nos hemos convertido exclusivamente en sala de pintura y escultura», comenta el propietario, que sigue dirigiendo el local. Roger asegura que lo que le cautivó de la isla de Eivissa de los años setenta fue su ambiente. «Conocimos una isla mágica, abierta, moderna. Y los ibicencos son muy receptivos. Es la isla del Mediterráneo donde se acepta mejor al extranjero. Por esto es una isla tan cosmopolita, tan internacional», señala, al tiempo que recuerda que hace treinta años Eivissa acogía ya a numerosos actores internacionales o personajes muy famosos que vivían disimuladamente en algún lugar de la isla, «y sin teléfono», matiza.
Proceso de estandarización Tres décadas después este profesional del negocio artístico observa que el avance de las comunicaciones, la globalización y el paso del tiempo ha hecho mella también en este aspecto en la isla, que ha sufrido un proceso de estandarización, lo que, confiesa, le entristece. No obstante, cree que la isla continúa teniendo «su encanto» y es lugar de residencia de numerosos artistas de talla internacional. En ese tiempo todo ha cambiado y el mundo del arte no es una excepción, ya que es sensible a las crisis estructurales, como la que se está viviendo actualmente a nivel mundial. Aunque la isla es un centro artístico importante y sigue considerándose como tal en círculos internacionales, importantes galerías creadas por personajes como Ivan Spence, Carl van der Voort o Fred Landzenberger han dejado de existir y otras muchas que se crearon no llegaron a enraizar y desaparecieron en menos de dos años. «En tan poco tiempo -asegura- no se hace una clientela. Si nosotros la tenemos es por dos razones: porque llevamos mucho tiempo y porque siempre ofrecemos obra de calidad». La aplicación de una fórmula que ha permitido a la galería celebrar su trigésimo aniversario. Preguntado por los cinco artistas que han expuesto en Es Molí que más le impresionan, no duda ni un momento en iniciar la lista con Will Faber y seguir con James Taylor, Andrés Monreal, Antonio Villanueva, Rudolf Kügler,... «Uy, te diré seis, porque no voy a prescindir de ninguno de estos cinco y no puedo dejar de mencionar a Ian Galbraith. Bueno, te diré que también hemos tenido exposiciones de Tàpies, Dalí y Miró, pero a excepción de éstos, por lo general la galería Es Molí está especializada en la producción de artistas que trabajan en la isla», afirma Roger.
Esculturas de Lorenzo Quinn Roger recuerda que uno de los mayores éxitos de público y repercusión obtenidos por la sala en su historia fueron las tres exposiciones de esculturas de Lorenzo Quinn, presentadas en tres años consecutivos, en 2001, 2002 y 2003. Aunque reconoce que buena parte del éxito de este artista se debe a su nombre -es hijo del reputado actor cinematográfico Anthony Quinn-, asegura que tiene un gran mérito como escultor. En la década de los 80 la galería Es Molí de Eivissa llegó a participar con éxito en la feria internacional Arco de Madrid, pero este tipo de experiencias ya no han vuelto a producirse, ya que, según su propietario, resultan demasiado caras. Lo que sí que hace la galería durante el invierno es organizar exposiciones con sus fondos artísticos en el Estado americano de Florida y en capitales europeas como Londres, París y Viena. Se trata de la presentación internacional de la producción artística de la isla de Eivissa. Joël Roger tiene confianza en el futuro de las galerías de arte, a las que no considera que internet les haga la competencia. Cree que la crisis actual se superará, «como todas». La Galería Es Molí, celebra su 30º aniversario La galería Es Molí celebra su 30 aniversario con una exposición colectiva EIVISSA | REDACCIÓN La galería Es Molí, de Santa Gertrudis, celebrará esta tarde el trigésimo aniversario de su creación con la inauguración de una exposición colectiva en la que figuran los nombres de algunos de los artistas más destacados que han exhibido su obra en su sala y otros que, sin haber estado nunca en Eivissa, se han convertido en auténticos símbolos del arte moderno. El acto comenzará a las ocho y media de la tarde y la exposición podrá visitarse hasta las ya próximas fiestas de Navidad. Pintores y escultores como Will Faber, James Taylor, Elmyr d´Hory, Ian Galbraith, Lorenzo Quinn, Lula Martins, Corriomoisa, Elect, Jack, Ricardo Pommer, Andrés Monreal, Sophie Scholer, Manuel Rodríguez, Sergio Ferrero y Andy Warhol están presentes en esa muestra.
| | Las fiestas de las inauguraciones de la galería Es Molí suelen tener un notable éxito social, como en esta exposición de Lorenzo Quinn.
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Tres décadas de galería en un espacio que fue hace un siglo molino de harina Es Molí, actualmente la más veterana de la isla en activo, fue la primera galería ibicenca con stand en Arco JULIO HERRANZ Con el cierre de la Van der Voort, la galería Es Molí ha quedado como la más veterana en activo de la isla, con 30 años de historia que se cumplen en 2008; aunque, como aperitivo, el pasado viernes inauguró una exposición colectiva con artistas «de la casa» para empezar a abrir boca. Pero el grueso del aniversario se concentrará el próximo año «con siete exposiciones importantes», según apuntó a este periódico Joel Roger, uno de los responsables, junto a Vetik, de este espacio artístico de la carretera de Sant Miquel (km. 1'300), habilitado en lo que fuera un antiguo molino de harina de principios del siglo XX. Como ha pasado en tantos otros casos, el origen de la galería Es Molí tiene que ver con la fascinación que obró Eivissa en unos extranjeros, franceses en este caso. «Teníamos una galería de antigüedades y pintura antigua en Saint Germain de Pres (París); y como veníamos a la isla de vacaciones tres veces al año, decidimos instalarnos aquí e ir vendiendo poco a poco la galería de París», recordó Joel Roger. «Al principio teníamos un espacio como galería de arte y el resto para antigüedades y decoración, pero poco a poco fuimos dejando cada vez más sitio para la galería». 30 años en la brecha, con altibajos en cuanto a recepción y éxito de sus propuestas. «La gran época fue desde mediados de los 80 hasta finales de los 90», precisó el galerista, que lamenta que vayan cerrándose en Eivissa espacios expositivos de solera, como hizo hace algunos meses la galería Van der Voort. «Sí, nos hemos quedado como los más antiguos en activo. Es una pena que se cierre una galería tan importante como la Van der Voort. La causa es la crisis económica. Hay menos negocios que antes; ahora es más difícil mantener y hacer rentable en la isla una galería de arte», afirmó Roger, añadiendo que Es Molí ahora sólo abre en verano y en Navidad; el resto del año lo hace nada más con cita previa (971-310 467). Aparte de los vernissages estivales, concurridos de glamour y vips, entre los mejores recuerdos de Es Molí figura el haber sido la primera galería ibicenca en asistir a la prestigiosa feria madrileña de Arco: «Fuímos dos veces; primero solos en el 82 y luego con la Van der Voort en el 84», precisó el galerista, añadiendo que los artistas que le han resultado más rentables a Es Molí han sido Andrés Monreal, Antonio Villanueva, James Taylor, William Fulljames y Lorenzo Quinn. En cuanto a creadores ibicencos, la experiencia no ha resultado muy satisfactoria. «El problema con los artistas ibicencos es que tienen su clientela en la isla, y cuando hacemos una exposición suya todo el mundo viene a la fiesta encantado, pero no se vende nada. Luego, los clientes van al taller a comprarle las obras. Hicimos varias, con artistas tan conocidos como Calbet, pero no eran rentables», aseguró Joel Roger, quien también criticó la competencia desleal que hacen a las pocas galerías que quedan en la isla la costumbre, tan extendida en los últimos tiempos, de hacer exposiciones en bares, restaurantes y otros espacios. «No nos hace felices, claro, porque todo eso es una competencia fuerte para nosotros que nos quita clientes», concluyó el galerista.
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