Oscar Fingall Oflahertie Willys Wilde, mas conocido como Oscar Wilde, nació en Dublín, la bella capital Irlandesa, el 15 de octubre de 1856.Notable poeta, dramaturgo y ensayista. Fue discípulo de Ruskin y en 1881 se dio a conocer al publicar su libro Poemas. Tuvo una vida muy agitada por haber castigado con su ironía cáustica la hipocresía de la sociedad inglesa de su tiempo, en obras de teatro como Vera y Los Nihilistas, La Importancia de llamarse Ernesto, o la Importancia de ser Formal, Un marido Ideal, Una mujer sin Importancia, La Duquesa de Padua, Salomé y El Abanico de Lady Windermere, entre otras.
Fue procesado y deportado por unas supuestas relaciones homosexuales con el joven Lord Alfred Douglas, a quien apodaba Bosie y a quien dedica, desde las mazmorras de la prisión su larga carta, hecha libro después de su muerte, llamada De Profundis, Obra con la que intenta expiar su culpa y apurar el amargo acíbar de su víacrucis personal.
Si grande fue su teatro, que llenaba las temporadas en las salas de Londres con sus puestas en escena, mas grandes y trascendentes son sus ensayos acerca del arte, como son, La Decadencia de la Mentira, El Crítico Artista, Pluma Lápiz y Veneno e Impresiones de Yanquilandia, compilación, este ultimo de sus conferencias en prestigiosas Universidades de Estados Unidos, mayormente en Nueva York, donde, al ser preguntado por un Oficial de Aduanas, si tenía algo que declarar, contestó: Sí, Señor, mi genio.
Tenía una agudeza para la observación de la vida, de los pareceres de la gente, de una manera tan profunda como inquietante. Su dandismo, sus maneras afectadas y su forma de vestir, escandalizaban a la sociedad victoriana santurrona y decadente, de moral de doble refajo.
Su novela, El Retrato de Dorian Gray, publicada en 1898, es un retrato psicológico profundo de la lucha entre el bien y el mal y cómo ambas instancias conviven, entre guerras, en un mismo ser humano. Esta novela es ciertamente superior al Doctor Jekyll and Mister Hide y a Rojo y Negro de Stendhall, obras que también penetran en el mundo interior, en los demonios de los personajes, pero con menos acierto que Wilde, quien dijera algo que el arte y del cine han probado hasta la saciedad: Para el arte, el crimen es un elemento mas importante que la cultura.
Como prefacio de esa novela, Wilde incluyó lo que podríamos llamar un resumen de su credo estético, de su auto de fe por el arte, de sus concepciones sobre la creación artística, de lo que el entendía como arte y como ejercicio critico, del que dijo que el critico hace una creación sobre otra creación y que sin critica no hay arte. Oscar Wilde, falleció en París, sorbiendo una copa de Champán mientras agonizaba, el 30 de noviembre de 1900. Veamos:
El artista crea la belleza.
Revelar el arte y ocultar el artista: He ahí la suprema finalidad del arte.
El crítico traduce en una nueva expresión o en una materia diferente su impresión de lo bello.
La más excelsa, como la más vulgar forma de crítica, es una tendencia a la autobiografía.
Los que encuentran intenciones bajas en las cosas bellas, están pervertidos y no poseen cualidad alguna .Eso no constituye mas que una imperfección.
Los que hayan algo hermoso en las cosas bellas, revelan gran cultura. Para ellos aun hay esperanza.
Pertenecen al número de los elegidos, aquellos para quienes las cosas bellas no significan más que belleza.
No hay libros morales ni inmorales. Los libros están bien escritos o mal escritos, sencillamente.
La aversión del Siglo XIX por el Realismo semeja a la furia de Caliban al reconocer su propia imagen en un cristal.
La aversión del Siglo XIX al Romanticismo representa la cólera de Caliban al no reconocer su propia imagen en el espejo.
La vida moral del hombre forma parte de la concepción del artista; pero la moral del arte consiste en hacer uso perfecto de un medio imperfecto.
Ninguna artista desea probar nada, pero hasta la verdad puede probarse.
Ningún artista tiene simpatías éticas. Toda simpatía ética, en el, se traduce en un imperdonable amaneramiento del estilo.
Además a ninguno debe llamársele morboso. El artista puede expresarlo todo.
Idea y palabra son para el creador instrumentos de su arte, en tanto que vicio y virtud son materiales para su arte.
Desde el punto de vista de la forma, el tipo de todas las artes es el arte del músico. Desde el punto de vista del sentimiento, el tipo es el oficio de actor.
Todo arte representa a su vez superficie y símbolo. Los que penetran más allá de la superficie, lo hacen por su cuenta y riesgo.
Los que se limitan a leer el símbolo, también lo hacen por su cuenta y riesgo
El arte refleja siempre al espectador, no la vida.
La diversidad de opiniones sobre una obra de arte, prueba que la misma es nueva, compleja y vital.
Cuando los críticos están en desacuerdo, el artista esta de acuerdo consigo mismo.
Podemos perdonar a un hombre que haga una obra útil siempre que no la admire. La única disculpa que tiene el hacer una cosa inútil esta en la intensa admiración por ella.
Todo arte es absolutamente inútil.